Hay noticias que uno recibe con satisfacción tranquila, y esta es una de ellas. La Academia Mentoryx me ha nominado oficialmente en cuatro categorías de sus premios anuales: Conferenciante Revelación del Año, Coach del Año, Escritor Inspiracional del Año y Mentor del Año. Las cuatro nominaciones han sido aprobadas, y las cuatro dicen algo sobre cómo entiendo este oficio.

Cuatro etiquetas, un mismo método

Podría parecer que conferenciar, hacer coaching, escribir y mentorizar son actividades distintas que simplemente coinciden en una misma persona. Pero después de más de treinta años trabajando en salas, en aulas y en consultorías, sé que no es así: son cuatro salidas del mismo proceso.

Cuando subo a un escenario, cuando acompaño a un profesional que quiere mejorar, cuando escribo un libro o un artículo, o cuando mentorizo a alguien que empieza, estoy haciendo lo mismo: traducir la experiencia acumulada en un restaurante, en una bodega o en una sala de formación en algo que otra persona pueda usar mañana. No hablo de energía, de esencia ni de potencial abstracto. Hablo de mesas que se llenan o se vacían, de equipos que rinden o no rinden, de decisiones concretas que cambian un negocio.

Por qué estas categorías, y no otras

En un ecosistema donde buena parte del desarrollo personal se trabaja desde lo subjetivo como la autocreencia, el crecimiento interior, el bienestar emocional, mi terreno ha sido siempre otro: el de la transformación tangible. Asesorar un restaurante no es inspirar una intención, es cambiar procesos, formar equipos, revisar la carta, repensar el servicio y medir el resultado en la cuenta de explotación.

Por eso estas cuatro nominaciones tienen sentido juntas. No compito por ser el más carismático del escenario ni el más inspirador sobre el papel; compito por demostrar que se puede formar, escribir, mentorizar y hablar en público desde la evidencia y el oficio, y que ese enfoque práctico también merece un lugar entre los grandes reconocimientos del sector.

Lo que representa cada nominación

  • Conferenciante Revelación del Año: el reconocimiento a llevar la experiencia de sala y de consultoría a un escenario, sin perder rigor por el camino.
  • Coach del Año: el trabajo diario de acompañar a profesionales y negocios de hostelería en su transformación real.
  • Escritor Inspiracional del Año: cuatro libros: El Arte del Maridaje, Método Maître, Catalunya a la Copa i al Plat y La Cocina del Éxito escritos para compartir método, no solo motivación.
  • Mentor del Año: la parte quizá más silenciosa pero más constante del oficio, la de sentarse con alguien que empieza y ayudarle a no cometer los errores que ya cometí yo.

Sea cual sea el resultado final, estas cuatro nominaciones son ya un reconocimiento a una forma de entender la enseñanza y el acompañamiento profesional: la que parte de lo tangible.