Zona vitivinícola de tradición, Navarra ha sido durante muchos años la reina de los rosados y, ahora con una excelente añada 2020, retoma el protagonismo a nivel nacional e internacional con sus vinos

Si hace algunos años preguntabas a los winelovers de la época cuales erna los mejores vinos en España, la respuesta era prácticamente la misma: los tintos de La Rioja, los blancos de Penedès y los rosados de Navarra. Desde entonces hasta ahora, las cosas han cambiado y los tópicos han desaparecido y, existen fantásticos vinos no solo en las grandes Denominaciones de Origen, sino que, puedes encontrar joyas enológicas en cualquier rinconcito de la geografía, adscritas a un consejo o no. En el caso de los rosados, Navarra se ha mantenido en el candelero y se han roto estereotipos de color, de variedad y de procedencia.

Pero, curiosamente, Navarra elabora más vino tinto que rosado y, los blancos tienen especial protagonismo, aunque su producción sea mucho menor que la de uva tinta. En cualquier caso, la tierra de las merindades cuenta hoy en día con un palmarés y reconocimiento en muchos de sus vinos, independientemente del color.

Como conocer Navarra, es conocer sus vinos, empecemos por un poco de historia, más que nada por ponernos en situación. Y como en muchas otras zonas, podríamos hablar de que si se han encontrados vestigios desde no se cuantos miles de años, que si los romanos, que si los árabes… Después, la Edad Media y los Monasterios, con sus clérigos y sus plantaciones de viña y bla bla bla. Y, entonces pasa lo que les pasó a todos. Vino la filoxera y aquí empiezan los datos interesantes. De 50.000 hectáreas de cultivo se quedan solo con 1.500 prefiloxericas aproximadamente. Este es un dato muy a tener en cuenta ya que, en la actualidad, tan solo hay unas 10.500 hectáreas que están divididas en cinco zonas, según datos del propio Consejo Regulador de la Denominación de Origen Vinos de Navarra.

Lejos de repartirse equitativamente, encontramos las zonas de Ribera Baja y Ribera Alta que tienen 6.700 hectáreas, Baja Montaña y Tierra Estella, no llegan a las 3.000 y el resto, son para Valdizarbe. Esta última zona, quizá por su ubicación geográfica, por la orografía o por la climatología, es bajo mi opinión, la más para tener en cuenta por la singularidad y frescura de sus vinos.

Ha sido precisamente, el clima mediterráneo con influencias atlánticas, y las cálidas temperaturas lo que han propiciado una añada 2020, como comentábamos al principio, calificada como excelente, mientras que, en otras regiones, estaban bajo el azote del mildiu o de condiciones climatológicas intempestivas para el cultivo de la vid.

Es la garnacha tinta junto con el tempranillo, las principales variedades tintas de carácter más nacional y un nutrido elenco de variedades internacionales que se han adaptado muy bien a la zona. Pero, sin entrar en que si las variedades deben ser autóctonas, que si las foráneas, pues no es lo mismo… en Navarra, encontramos excelentes vinos con variedades de aquí y de allí.

Los rosados han conseguido algo fantástico, y es que han llegado a un público muy difícil como es el joven. Y precisamente lo han hecho con vinos jóvenes, frescos y muy fáciles de entender. Otra cosa es que Navarra se enfrente al reto de hacer rosados que tengan mayor durabilidad, que no pierdan acidez, que su color se mantenga y que podamos hablar de vinos con crianza y con una vida mas larga que la típica del año siguiente. Y es que los rosados están de moda. En todo el mundo. Los que somos muy defensores del vino rosado, siempre, nos alegramos mucho de este hecho, aunque quede mucho camino por recorrer y, siguen siendo los blancos y, especialmente, los tintos, los que están a la cabeza en consumo a nivel mundial.

Precisamente, hemos podido ver como vinos tintos de Navarra, se han posicionado en el ranking internacional con diversos reconocimientos de Guías, Concursos y en las valoraciones de algunos de los gurús más importantes del mundo del vino.

Vemos algunos vinos ya instaurados y para algunos llamados clásicos como el delicioso Moscatel de Grano Menudo de Javier Ochoa, el Colección 125 de Julián Chivite, Príncipe de Viana 1423 o el Altar de Otazu. Sin embargo, hay nuevas tendencias y manos elaborando vinos que hoy en día son tendencia.

MI SELECCIÓN

Aquí os dejo una selección (sin orden concreto) de una decena de vinos maravillosos que se deben conocer, si no se han probado. Vinos de Navarra que son emocionantes.

La Abejera de Guerinda, de Máximo Abete es una garnacha de lujo elaborada en San Martín de Unx con 14 meses de crianza.

Finca El Boyeral es un crianza en roble francés durante doce meses de garnacha tinta elaborado en Olite por Bodegas Unsi.

Mimaò de Bodegas Inurrieta, en Falces, es una garnacha que solo se elabora en las mejores añadas y que encierra un trabajo de ocho meses de crianza y batonage.

Sonsierra Prestige Gran Chardonnay de Bodegas Marco Real en Olite, me parece uno de los grandes blancos de Navarra.

Huracán Daniela, de Gonzalo Celayeta entre San Martin de Unx y Olite, un coupage de variedades blancas con paso por tinajas de barro, muy divertido.

Viña Zorzal Graciano en Corella, la tipicidad de la variedad en pleno apogeo con nueve meses de crianza.

Señorío de Sarriá Rosé, elaborado con garnacha y graciano, nos muestra la parte más fresca y joven de Puente de la Reina.

Le Naturel de Aroa en el Valle del Yerri, elaborado con garnacha principalmente y con la mínima intervención para expresar la variedad.

SH Syrah de Finca La Cantera en Murchante, con paso por barrica de roble francés durante 13 meses.

El Rincón de Nekeas, en Las Huertas, fermentado y criado en roble francés con uva chardonnay durante tres meses.

NOTA: Como todos sabeis, Vinos y Restaurantes es una revista impresa por lo que añado las imágenes del artículo en su número 229 de septiembre de 2021.

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