En el que definen como su proyecto más cuidado y personal, la familia Martín Rodríguez (Grupo Valdecuevas), hace un homenaje a su madre a través del nombre, “Rodma”. Una filosofía que se refleja en una elegante y sofisticada imagen de marca

Finca Rodma está ubicada en Quintanilla de Arriba, en Valladolid. Inició su andadura en 2019 cuando la familia Martín Rodríguez (Grupo Valdecuevas), decidió ampliar su catálogo de productos agroalimentarios. Con el sólido propósito de convertirse en un referente en cuanto a vinos de calidad, la ubicación elegida fue la conocida como «milla de oro» de Ribera del Duero, una zona bañada por el río Duero y que acoge a algunas de las bodegas más famosas del mundo.

La esencia de Finca Rodma se basa en el cuidado máximo de la uva, tanto en la vendimia como durante la elaboración de los vinos. Por este motivo, se encuentra a la cabeza en innovación, utilizando la tecnología para proteger las uvas a lo largo de todo el proceso. De esta forma, tradición y vanguardia conviven en perfecta armonía con el entorno. Con la mirada puesta en el modelo del «chateau» francés, la integración y el respeto al medio ambiente es otro de los objetivos principales de la bodega.
Tres años después del inicio del proyecto, Finca Rodma tiene presencia en 10 mercados y su vocación pasa por seguir dando a conocer el carácter único de sus vinos a lo largo del mundo: Finca Rodma Selección, Finca Rodma Avizor y Gran Rodma, el vino premium de la bodega.
Producciones limitadas dando prioridad a la calidad y reflejando el terroir de la zona. Con estas premisas trabaja Antonio Nieto, enólogo de la bodega ligado a los proyectos vitivinícolas de la familia en el Grupo Valdecuevas (D.O. Rueda) desde 2014. El punto de partida es una elaboración artesanal con la tecnología como aliada con el fin de cuidar al máximo la uva durante el proceso. Así, se sirve de la ley de la gravedad para mover la fruta y el vino desde su recepción hasta su fermentación, reduciendo la utilización de elementos mecánicos tradicionales. El resultado son vinos más naturales, en los que se pueden apreciar mejor sus cualidades y con un carácter y personalidad propia.

El Selección es un vino que a mi me gusta calificarlo como potente. Se elabora con tempranillo y pasa 12 meses en barrica de roble francés y americano. Se ha conseguido un equilibrio entre fruta y madera que me parece de lo más interesante. El color es intenso y brillante con cierta densidad al caer en copa. En nariz muestra fruta roja dulce, quizás por que la vainilla y la canela también están entremezcladas. A copa parada da balsámicos interesantes. En boca es más complejo. Tiene buena acidez y es largo. Lo que mas me gusta es su amplitud.
Avizor se muestra más complejo. También elaborado con tempranillo, pero con una crianza de 15 meses en roble francés. Esto le proporciona diferencias notables con el Selección. En copa ofrece un color muy vivo y brillante. Cuando lo giras, se vuelve hipnótico. La nariz nos da fruta negra y flores, aunque lo que más destaca es potencial especiado donde la nuez moscada o el cardamomo asoman entre regaliz y otras hierbas aromáticas. La boca es densa y cremosa con un cierto dulzor propio de un tanino maduro. Es muy elegante y equilibrado.
El Gran Rodma es eso: un gran vino. Quizás por la predisposición de la botella, que ya te dice algo de lo que puedes encontrar, lo cierto es que cuando lo pruebas piensas y se te escapa un “bufff, esto está muy bueno” que es lo que dije yo. Aquí el tierra se expresa en cada sorbo y la variedad tinta fina se expresa en su máximo esplendor tras un cuidado trabajo de selección. Se merece una muy buena copa para beberlo. El color es vibrante y oscuro. Un delicioso granate lleno de brillo. La parte mineral esta presente en nariz, por eso lo de la tierra. Frutas rojas y negras maduras, pero no acompotadas. Frescas. Los balsámicos aportan una enorme frescura antes de probarlo que se entremezcla con toques de pimientas y maderas dulces. La boca es una bomba. Muy bien estructurado a pesar de su potencia y enorme volumen con paso denso y final eterno.
